lunes, 12 de septiembre de 2011

Luna creciente

Amo Septiembre.
Adoro el color de su cielo en sus noches.
Adoro sus noches de Luna creciente.
Septiembre.
Tumbada sobre la hierba
persigo estrellas con mis ojos,
estrellas dispuestas a caer por mí.
La Luna llena lo eclipsa todo...
blanca luz, brillante y viva,
descarada, resuelta,
me arrollas, me impones,
...
me silencias.
La Luna mengüante me sabe
siempre
siempre
a punto y final.
Contundente, ignoras,te saltas,
mi punto seguido, mi punto y coma,
mi necesario tránsito hacia lo oscuro.
Bosque de ausencias,
Luna que decreces,
que restas,
espacio que cierras,
que me cierra, estanque vacío.
Luna mengüante
me confundes y me dejas.

Creciente Luna:
TÚ eres MI LUNA.
Llenas tus manos de agua y menta,
reflejando en tu cielo mi amado MAR.
Me abres tus puertas hacia la aurora.,
tu camino de plata elaboras
para mis pies desnudos, mojados.
Atenta a mis plegarias,
las que mi corazón te ruega,
empapadas de un cansado amor
y de esperanza.

Querida Luna:
TÚ eres MI LUNA.


* Esta entrada se la dedico a una escritora,
mi amiga virtual/real Ámber. 

3 comentarios:

Amber dijo...

Querida Daltvila, fiel amiga:

Recuerdo que era muy al principio del verano del año en curso, cuando gracias a una visita que hiciste a mi espacio, me permitiste descubrir, y a tan sólo un par de clicks de distancia, cómo la flauta a veces suena y lleva una maravillosa melodía.

Ha sido un verdadero placer haberme encontrado en el jardín de la blogoesfera con tu flauta, Daltvila, que sonaba con unos acordes muy auténticos y vitales cada vez que entraba. Al leer lo que ibas plasmando, las yemas de tus dedos, a flor de piel, iban dejando su sencilla, pero acogedora e invitante melodía y lo hacía y hace, siempre, junto a las gardenias que reposan al lado de ella.

Ahora, en septiembre y en otoño, mes y estación que tanto nos gustan, que tanto adoramos, las hojas van suavemente cayendo y, del cielo oscuro, surge la luna de plata que cuenta estrellas con puntos y comas, dejando, más de vez que de cuando, a la renovadora lluvia alejarse para dar paso al rumor del agua deslizada en tu voz escrita. En su espera, la página vacía sueña este precioso, dulce y sentido poema.

Me gusta tu espacio, por ser muy tangible, muy tuyo y de tus Cosmos, y concentrado en sus letras, en su sobriedad, porque lo sobrio es muy bello, también.

No me salen las palabras, estoy enmudecida ante tu generosidad y no mucho más puedo ya añadir, excepto que te llevaré en mi recuerdo, y éste serà siempre uno dulce y de complicidad.

Sólo me queda que darte mis más sentidas gracias por el privilegio sanador que haber recibido este regalo me representa. Unas letras derramadas y conjugadas desde tu genuidad y desde tu ALMA y CORAZÓN altruistas.

Con todo mi afecto, recibe un muy, muy fuerte y sentido abrazo.

Tuya, siempre,

Ámber

Daltvila dijo...

El honor es y ha sido mío, Ámber.
Me colé en tu blog por primera vez con pena de que te ibas y ahora mi pena es infinitamente más grande.
A mí contigo también me pasó algo parecido, también tus comentarios simpre fueron muy cercanos.
¿Te cuento un secreto?
Tu blog era un lugar mágico en el que asomarse no solo para disfrutar de tus textos maravillosos sino donde tomar un respiro en el trabajo o en mi vida y continuar con ánimos renovados.

Gracias de todo corazón.

Estoy segura de que vas a empezar una etapa maravillosa.

UN abrazo con el ALMA y con el CORAZÓN abiertos.

Ámber dijo...

Vuelvo a este post-poema para regalarte algo que, a su vez, me han regalado a mí:

http://youtu.be/PaCR4Hj7QjE

Es Jorge Drexler que tanto te/nos gusta interprantando la de Cohen: "Dance me to the end of love". Cortesía de la señorita País Secret.

Esta versión es deliciosa.

¡Feliz miércoles! Y gracias, de nuevo, por este poema tan bonito, Dalt. Me haces feliz.