viernes, 30 de septiembre de 2011

Conexión bidireccional

Sonrien y se miran con la seguridad de quien se sabe atractivo, con la confianza de que su atracción es correpondida.
Un viaje con final feliz, adelantado en sus pensamientos, consumado hasta sus últimos detalles.

Su apariencia, su forma de vestir y hasta sus complementos denotan a priori y sin temor a equivocarme una holgada situación social y profesional. El tiempo que ambos han invertido en arreglarse y en seleccionar cuidadosamente cada prenda y cada detalle ha dado como resultado un aspecto natural, nada artificioso, logrando que se sientan cómodos en sus respectivos envoltorios.
Él, traje de raya diplomática, camisa de cuello original y bonita corbata. Su corte de pelo esmerado, al igual que su barba. Zapatos perfectamente abrillantados.
Ella, vestido de gasa de generoso escote de pico, con un delicado estampado de flores y cazadora de cuero negra muy femenina. Las únicas joyas que la adornan son dos anillos consecutivos con pequeñas flores de brillantes, cuya colocación contigua ofrece una hermosa y artística composición en su mano. Zapatos de tacón de corte clásico. Uñas de los pies pintadas de un rojo apasionado que transmite un mensaje contradictorio.
Ambos con sus maletas de cabina y sus portátiles.

Sus ojos se aspiran al hablarse. Su lenguaje corporal es inequívoco.

Él la mira fijamente a los ojos, haciendo auténticos esfuerzos para no mirar su escote.

En el pasillo de acceso al avión, ambos se apresuran a sacar sus teléfonos de última generación, redactando cariñosos mensajes a sus parejas antes de desconectarlos definitivamente, de desconectarse definitivamente de ellas.
Todo queda al albur de lo que la noche les pida...

3 comentarios:

Amber dijo...

¡Me ha encantado, co-jefa!
Me he sentido identificada con la chica en esa sutil descripción que de ella haces...

Como también me he sentido identificada en ese encuentro furtivo en un avión... Reminiscencias, pongamos a modo de ejemplo, de algún viaje a Londres que hice ya hace un tiempo. La descripción del chico podría ser alguien muy querido por mí. ¡Eres visionaria! ¡Jajajaja!

(Te diré que no necesariamente "cualquier tiempo pasado fue mejor").

Qué tengas un estupendo viernes e inicio del fin de semana.

* ¡He vuelto! :) Y me encuentro con un acogedor diseño y cambio de look en tu bitácora. ¡Genial!

Daltvila dijo...

Bienvenida Ámber y me alegro de que te guste mi nueva imagen.
Me encanta verte navegando de nuevo, a toda vela, por el Blogomar. Eres un bonito velero.

* La situación que describo imagino que se habrá repetido y se repetirá hasta la saciedad, pero pocas veces con tanta elegancia como la que yo pude observar... ¿Serías tú y ¿??

fiorella dijo...

La situación, cuando se tiene que dar, se da, en un avión, es una esquina, esperando turno para un trámite,etc...no?.Un beso