jueves, 26 de enero de 2012

AUTODETERMINACIÓN DE MIS DEDOS

Aprovechando que me he levantado un poquito antes, me he propuesto escribir aquí, en "Mi diario secreto", algunas cosillas.
Por cierto, esto de tener un blog me recuerda bastante a cuando de pre-adolescente (término acuñado por la nueva generación de niñas que oscilan entre los 9 y los 11 años) y adolescente (proveniente de A- DOLER), esto es, cuando tenía entre 12 y 17. Ese fue el único periodo de mi vida en el que me dio por escribir lo que me pasaba, lo que vivía, lo que hacía con mis amigas (charlar, charlar y charlar, sobre todo, de chicos, claro está), hacía descripción pormenorizada de mis profesores/as al inicio del curso, contaba con quien me había sentado el primer día de clase, mis aventuras y desventuras con el chico que me gustaba, si tenía alguna discusión con mis padres,... y, a veces, en verano que era cuando más tiempo tenía, colaba historias, guardaba relatos en los que fantaseaba "un poquito" y que, por supuesto, no quería que NADIE leyera.
Años después, bastantes, cuando ya hacía tiempo que me había marchado de mi casa (la casa de mis padres siempre será MI casa), mi madre me recordó que lo había olvidado allí al marcharme. Efectivamente, antes de irme, recopilé para mi equipaje todo lo que consideraba importante para acompañarme en mi nueva vida; entre todo lo que tenía, metí un album de fotos desde que era una bebé hasta ese momento, que hice quitando fotos aquí y allá de los de mis padres,... Pero me olvidé de mis libretas/diarios, camuflados de este modo.
Me inquietaba un poco lo que mi madre me pudiera decir a continuación y me sorprendió. Mi espía materna se había dedicado a leerlo todo. Así me lo dijo. Después, me sonrío tiernamente. Le había encantado y se había emocionado, había llorado y había reído, dejándole un maravilloso sabor de boca.
Es gracioso.
Mis diarios siguen allí, donde considero que deben estar.


¡Vaya! Se me echó el tiempo encima. Pues ya escribiré otro dia. No sé si os pasará igual que a mí. Empiezo a escribir con una intención y al final mis dedos hacen lo que les viene en gana.

FELIZ DÍA A TOD@S

11 comentarios:

Mónica dijo...

Esos momentos de lectura a tu madre nadie se los arrebatará.

Annie dijo...

Yo empecé con el diario mucho después, creo que ya tenía 18 o 19 años, pero ahora no estoy segura, ya me visita el primo alemán de cuando en cuando y los recuerdos se me pierden...

Dejé de escribir cuando me casé la primera vez, me pasó como a ti, al irme de casa los dejé, pero allí nadie los ha leído pues están en mi caja fuerte(a excepción de mi ex que me arrepentiré toda mi vida de habérselos enseñado) y espero que siga así.

Besitos mágicos preciosa

el paseante dijo...

Nunca me entró la tentación de escribir un diario personal cuando era pequeño. Tenía suficiente con leer el de mi hermana (desde que encontré la llave escondida en el interior de un Súper Pop). Luego localicé el escondrijo del monedero de mi madre, el doble fondo de un cajón donde mi hermano mayor escondía las revistas picantes, la llave del armario donde mi padre guardaba los licores...

Daltvila dijo...

Mónica:
A mi me hace feliz que mi madre lo leyera pasados los años y que siga siendo la que lo tiene en depósito.

Un fuerte abrazo

* Ya he visto que te has animado a poner foto de perfil. Yo creo que me voy a quedar como estoy, de dama misteriosa:)

Daltvila dijo...

Annie:

¡Menos mal que yo nunca caí en la tentación de mostrárselo a mi ex-marido! ... Y que no lo encontró!
pues, en una ocasión que durmió en mi casa por motivos de trabajo, concretamente en mi vieja habitación, rebuscó en mi mesilla y se puso a leer viejas cartas.Lo del respeto a la intimidad personal no lo tenía demasiado aprendido.
Haces bien en guardarlo en tu caja fuerte.

Besos

Daltvila dijo...

Sr. Paseante:

¿No me estará escribiendo desde una celda?
¿No será el famoso atracador de joyerías que salió en todos los periódicos?

Con esos antecedentes, me parece que nunca le invitaré a mi casa. Sorry!

Mascab dijo...

Me encantó!, me he visto reflejada en este post...nuestros diarios, nuestras madres...yo descubrí a la mía leyéndome cuando tenía 15 años...pura furia adolescente que yo misma censuraba para no dañar, estuve llorando toda la noche por no atreverme a decir a mi madre, que mis diarios eran algo personal y que no me gustaba que me los espiase...

Ahora me lee (sigue haciéndolo, claro) y llora y ríe y disfruta y le dice a todo el mundo que su hija mayor siempre escribió cosas bonitas y que por fín ahora me puede leer sin hacerlo a escondidas...

Vine siguiendo tu estela por mi espacio y por aquí me quedo.

Besos guapo?/guapa?

anuar bolaños dijo...

No lo dudes, la escritura no lleva exactamente donde queremos ir.

Daltvila dijo...

Bienvenida Mascab:

Me alegra mucho que te haya gustado. Lo cercano siempre nos une.

Soy, no guapA, guapísima (Es broma ;)

Un abrazo y que tengas un FELIZ FIN DE SEMANA!

Daltvila dijo...

Puede, Anuar, que a quienes nos gusta escribir,esta sea una forma estupenda de dar rienda suelta a lo que tenemos dentro, que los dedos nos sirvan un poco de diván.

Te mando un beso

Mónica dijo...

No te hagas tanto la misteriosa...