miércoles, 2 de noviembre de 2011

Un día de infraestructura

No sé qué flota últimamente en Bloguer o quizás sea solo casualidad, pero acabo de pasearme por algunos blogs en los que, si bien de diferente forma, se desprendía un aroma de melancolía y de tristeza, algunos incluso con sabor a despedida.
Llevo, creo, cinco meses en esto y siento pena cuando alguien anuncia que se va a despedir del blog.
Pienso que mucho tiene que ver en esto el hecho de que anochezca tan temprano, que pronto se haga de noche.
Hace un rato he salido a dar un paseo con mi perra y no me he cruzado absolutamente con nadie. De no ser porque iba hablando por teléfono, el paseo habría durado escasos minutos. Tan solo las luces detrás de las ventanas dejaban adivinar la vida. Por contrapartida, la noche estaba hermosa, el aire limpio, olia a vegetación fresca tras las pasadas lluvias.
Yo, por mi parte, en cuanto apague el ordenador, me voy a dar una ducha caliente, me voy a poner mi pijama, voy a cenar algo sano (hoy he decidido volver a comer sano y hacer deporte,...), después encenderé unas velitas en el salón y me acurrucaré en el sofá con mi mantita que por fin apetece y, o bien seguiré leyendo la novela que tengo últimamente entre manos o veré una película.

Hoy ha sido un día raro, de esos que parecen de infraestructura para los restantes pero me quedo con lo bueno. No debería quejarme. No debería de ninguna de las maneras. Quejarse es altamente nocivo para el estado de ánimo, los expertos lo han comprobado y hasta lo han afirmado. Es sin duda mucho mejor decir en voz alta que te va bien, que hay mucho de positivo y es que lo hay...

¡Eh, tú! ¡Sí, TÚ! ¡No pongas esa cara de increculidad, que te veo! Te aseguro que es así  y nada ni nadie tiene la suficiente fuerza ni el poder de enturbiar tanto bueno.

15 comentarios:

Houellebecq dijo...

Yo hoy no tengo de qué quejarme. Tu blog también está muy bien y me voy a quedar ya por aquí absolutamente fijo. Ese aire tranquilo del post de hoy se parece a mi situación. Estoy bien con la vida. Momentáneamente. No me quejo. Terminado mi libro toca película esta noche. Y entre medio este buceo entre blogs. Lo de los blogs melancólicos es casualidad. Un saludo.

Ámber dijo...

Querida DALT:

Vengo tras una ausencia, creo, justificada, pues hasta que no he estado completamente instalada aquí en California dreamin' no me ha sido posible surfear por vuestras bitácoras.

A ver varias cosas,

Me encanta lo de las velitas, mantita, libro y buena lectura. En definitiva, me gusta mucho tu PRESENTE;

Lo de los blogs y el aire de melancolía es algo muy normal, y con el tiempo, te darás cuenta que no sólo ocurre ahora en otoño, sino en cualquier época del año;

Respecto a lo de clausurar un blog, poco o nada puedo decir yo de ello, ya que casi dos veces lo dejo y, sin embargo he vuelto, porque escribir, para mí es tan necesario como el AIRE que respiro. Te aseguro, no obstante, que aquí permanecerán mis letras... Estoy de acuerdo con H. en su comentario;

Quedarse con lo bueno es la decisión más inteligente y sabia que se puede hacer una en la vida. Quejarse no sirve de nada y encima es nocivo para la salud, tienes mucha razón... Yo tampoco me quejo, de hecho, soy la menos indicada para hacerlo, pues soy una privilegiada. :)

Finalmente, disculpa, por dejarte otro de mis extensos comentarios, querida amiga, pero es que me animas a que te hable/escriba a ALMA bien abierta y CORAZÓN ídem.

Muchos abrazos y rayitos de sol, desde Los Angeles,

Ámber
P. D.: En cuanto disponga de más tiempo pienso pasarme por la casa del escritor H.
:)

Daltvila dijo...

Houellebech:

¿Qué tal la peli?

Me alegra muchp tenerte como invitado y como suele decirse: "Siéntete como si estuvieras en tu casa".
Es un honor para mí tener como invitado a un escritor como tú.

FELIZ JUEVES!

Daltvila dijo...

Pececito viajero Ámber:

Y no me pidas perdón por extenderte. Para mí es genial esto de comunicarnos en la extensión que nos apetezca. Te digo como a mi prestigioso escritor: "Estás en tu casa".

Pásalo genial por ahí y si te cruzas con Brad Pitt, dale un beso de mi parte y quiero foto de él (puestas a pedir).

Un abrazo muy fuerte transoceánico:)

Mónica dijo...

Tienes razón, hoy ha sido una de esaas mañanas que en otras condiciones hubiera dicho de los más triste, luviosa, gris, oscura y sin embargo estando en la piscina cubierta, moviendo brazos, piernas, flotando de espalda como tanto me gusta a mí, y mientras viendo llover tras los cristales, no he sentido esa sensación de día gris. Es verdad.

Daltvila dijo...

Mónica: Me alegro mucho de lo que me cuentas. dentro de nada volveras a patinar como si nada pero mientras tanto, sigue disfrutando de esa maravilla de piscina climatizada.
A mí me ocurre que cuando más me gusta ir a la pisci es cuando hace más frío, es un lujo poderse bañar entonces y lo que cuentas de ver llover fuera me lo recuerda. Me lo puedo imaginar perfectamente.

Un abrazo:)

anuar bolaños dijo...

Me siento a tu lado, abro mi libro, como mi pasaboca, te abrazo, suspiro, me lleno de ti...

Daltvila dijo...

Anuar:

He tenido que buscar el significado de "pasaboca" en Google y tienen una pinta estupenda. Imagino que me invitarías a probarlos.

Puede que esa fuera una noche plácida.

Anónimo dijo...

Llevo casi seis años en este mundo de los blogs y he visto nacer y desparecer unos cuantos universos personales. Da pena cuando ves que alguien decide dejar de escribir, pero te alegras cuando de repente asoma una nueva cabecita en la ventana de los comentarios.

el paseante

PD: Hacer deporte también es pasear un rato más largo con la perra :-) Ella seguro que lo agradece.

Mario dijo...

Perdona la tardanza en contestar. No entiendo bien qué ha pasado, o qué está pasando con Bloguer. Pero vamos, lo más extraño es que los comentarios que vienen a mi blog, aparezcan en tu cuenta de Gmail. Así que no pasa nada si nada está pasando, o algo así. Eso sí, si te llega algún correo-e personal, dímelo, buscaré alguna solución. Madre mía, qué cosas más raras suceden en este mundo catódico... Y qué cosas tan gratificantes suceden cuando tras ellas estás tú, los tuyos, algunos míosnuestros, y las letras, al fin y al cabo conformando un principio literario.

Gracias por dejarte leer...

Un abrazo

Mario

Daltvila dijo...

¡Ay, mi Sr. Paseante! tienes toda la razón al sugerirme que alargue los paseos con mi perra por el bien de las dos. Ahora bien, pienso que tampoco está de más que practique algún tipo de deporte al menos dos días a la semana. Continuo en ese firme propósito, aunque el deporte me de auténtica vaguitis.

A mí también me encanta esa parte buena de descubrir una nueva cabecita asomar y poco a poco que pase a formar parte de esta vida de Bloguer, que también es vida.

Un abrazo y dime si ya has publicado algo y qué y...

Daltvila dijo...

Hola Mario: No tienes por qué preocuparte por tu tardanza en contestar. Tan solo decirte que de recibir algún correo personal, te lo comunicaré a través de tu blog( no sé cuál es tu e-mail) o de tu correo si lo prefieres, reenviándotelo.

Ha sido un enorme placer descubrirte.

Un abrazo :)

De cenizas dijo...

¿Pena? Pues si llevases prácticamente 6 años como llevo yo, sabrías lo que es haber perdido de vista, así, de repente, magníficos blogs (personas).
El otoño es para la melancolía(que no tristeza) y el invierno para el recogimiento...
Me queda por experimentar (debe de ser fantástico) pasear por Dalt Vila desnuda de turistas, de gentío....

besos

Mario dijo...

Si vuelve a ocurrir, o no es sólo un comentario, me lo puedes enviar al corrego de mi blog, que creo aparece en mi perfil. Pero mientras; fante00@gmail.com
Muchas gracias por todo. Sigo pensando que es raro, raro... pero vamos, lo que no suceda aquí...

Un abrazo

Mario

Daltvila dijo...

Luís (De cenizas):
Pasear por Dalt Vila en otoño o en inviertno, desnuda de turistas, es algo que no deberías perderte.
Un abrazo