domingo, 28 de agosto de 2011

¡Qué raros somos todos!

Acabo de despedir a once invitados, unos muy amigos y otros, amigos de amigos y no necesariamente transmutables en amigos míos, ... todos no, por supuesto. Para ser sincera me estoy refiriendo concretamente a uno de ellos: el ser más machista que se ha cruzado en mi camino y mira que he conocido a unos cuantos. Es de un machismo casposo y ofensivo, dan ganas de vomitarle encima.

Bueno, a estas horas, debería irme a dormir pero me he puesto a recoger la cocina y me he despejado...

Y como esto de los blogs es tan entretenido y una suerte de psicoterapeuta 24 horas, pues puedes soltar tu rollo:
 - siempre,
 - con suerte, alguien te escucha-lee
- puedes incluso ser ayudado por la experiencia y la filosofía de vida de otros
- gratuito
- no necesitas pedir cita ni repedirla si se te complican las cosas  y no puedes ir o, sencillamente, la olvidaste porque ese día estabas estupenda.

En fin, que estoy encantadísima con la función social que cumplen los blogs. Y ahora que no me vengan con esas de que los que andamos por estos lares somos unos inadaptados sociales transitorios que acabamos de vivir alguna gran adversidad ( que sí, en mi caso) o que no tenemos nada mejor que hacer (que puede que también). Nada es excluyente pero tampoco necesariamente debe darse. Es más, pueden ser circunstancias complementarias.

Lo que más me gusta de esto es que pudes soltar lo primero que te venga a la cabeza, por muy burrada que sea, que nadie se entera (entendemos por "nadie", nosotros que somos más alguien que nadie, pero que parecemos pertenecer a un club en el que juramos secreto profesional), si bien una amiga mía sostiene que cualquiera puede averiguar nuestra dirección IP y que eso es fatal porque inmediatamente sabe muchas cosas sobre tí (¿ciencia ficción? ¿paranoias de mi amiga? ¿certeza absoluta que preferimos ignorar?)

Ejem, ejem,...

Creo que me estoy iendo por las ramas para no enfrentarme con lo que había venido a decir:

¡Pero qué raros somos todos! ¡Qué complejos!

¿Y tú te crees que eres un bicho raro? Te aseguro que lo que te pasa a tí es de lo más normalito que te puedes encontrar. Tus reflexiones y divagaciones son muy acertadas, pura clarividencia que a veces resulta bastante nociva. Preferiría ser una ingenua.

9 comentarios:

hEto dijo...

Yo también :
Preferiría ser un incauto.
O un papanatas, si a tal caso.
Pero me tengo que conformar con ser lo que soy...
Un payaso.


Yo no soy raro.
Tan solo un poco despistado, no menos.
Ni más tampoco.




Beso

Daltvila dijo...

etHo:
¿Despistado?

Puede que la rareza estribe en ser completamente plano, aparentemente un ser equilibrado.

Feliz domingo, incluída la tarde.

Un abrazo

Amber dijo...

Coincido con lo que aquí dices, DALTVILA.

Fíjate-por-dónde, yo tb. peco de ingenua, mucho.

¿Sabes? A mi modo de ver, los blogs, son verdaderos puntos de encuentro, hogueras alrededor de las que reunirnos y conversar. 

A veces, incluso, se llegan a construir diálogos reales, en respuesta a los posts que  llevan mensajes embotellados que llegan en los comentarios. 

Los blogs son mostrar sin enseñar...

También es cierto que en verano, al menos en mi caso, se escribe menos. ¿Será por eso que la estación estival invita más a la vida que a representarla?

 Son días de escapadas a las playas y terrazas, de viajes, aunque sea a la ciudad de al lado, de encuentros muy  pasionales y apasionados con el hombre-de-mi-vida, etc.

 Supongo que las noches de invierno animaban a la introspección y a la soledad, entonces fluye más y mejor la escritura y el navegar por ese mar de bitácoras, de existencias...

Pero siento que los blogs no son, realmente, para el verano, como si aquí no me cupieran todos los anhelos, ni los descansos, ni este feliz intervalo de bochornosos calores y escasas ropas.

Un fuerte abrazo, Jefa I,

Ámber

Daltvila dijo...

¡Qué bueno Ámber lo de que los blogs no son para el verano!

Sigue disfrutando muchísssimo de tu amor (¡qué no me entere yo de que lo desaprobechas!)

Besos

fiorella dijo...

Despistada y mucho...cuando voy, los otros, no todos, fueron y volvieron muchas veces. Los blogs, como todo, pueden ser un teatro de representaciones, verdad al fin no?. Me quedo con lo que suma, lo que resta se lo dejo a quién lo quiera, para gustos...Un beso

Anónimo dijo...

Yo soy persona de ciencias y no estoy muy acostumbrada a escribir con sentido literario (es uno de mis muchos defectos), pero de mi corta experiencia he aprendido que, incluso de lo que resta, a veces se obtiene resultados positivos.
No estoy de acuerdo contigo Daltvila, todos somos un poco raritos?, pienso que somos diferentes y AHÍ radica la gracia, pq si fueramos todos iguales la vida tendría muy poca chispa.

Mónica dijo...

qué difícil!

Juan Ignacio dijo...

Yo no soy raro soy único :(

Un beso.

Daltvila dijo...

Y yo!....también soy única.
Los raros son los otros ;)

Me gusta mucho releer y sobre todo, los comentarios.
Echo de menos a los q ya no andan por aquí. Como ves, eran maravillos@s
Ahora apenas encuentro tiempo.
Me alegra haberte encontrado.