domingo, 22 de septiembre de 2013

Hoy he muerto por segunda vez




Fotografía de Elena Kalis





                                                                            La Nada, 20 de septiembre de 2013.





Hoy he muerto por segunda vez.
Anoche fue la segunda a contar después de aquella en que parecía que no sería posible salir del coma...
porque hay al menos dos formas de coma. Quien ha estado en esa segunda posiblidad de coma sabe de que le hablo (descartar obviamente el coma etílico, ese sería de todos el mejor pues sus causas no suelen ser tan trascendentes y suele ir precedido de momentos de euforia y risa floja).

Volviendo a lo que iba contando, decir que todo el día supe que algo iba a suceder, algo malo, naturalmente. La predicción es algo que no opera para lo bueno, si te fijas rara vez te anuncia algo positivo. Cuando decimos "Tengo el presentimiento de que algo bueno va a suceder", "Presiento que todo va a salir bien",..., en realidad no es así, es una suerte de autoengaño porque necesitamos aferrarnos al optimismo ya que de no hacerlo, la situación nos resultaría demasiado insoportable. Al igual que la mente tiende a olvidar lo desagradable del pasado, en situaciones límites necesita esperar lo agradable, lo positivo.

Y como la Tristeza siempre se adelanta porque a ella le gusta la puntualidad y se toma su tiempo para esperar paciente la llegada de la noticia, todo el día anduvo de ocupa.


Una vez llegó se instaló. Lo hizo entre el corazón y el pecho, dejándose sentir ahí adentro hasta el extremo de hacerme pensar si no sería en lugar de un sentimiento, algo tangible, algo material capaz de colarse en ese lugar tan recóndito que guardamos bajo siete llaves, franqueando la entrada a personas muy escogidas (esto solo cuando no escapa a nuestro control, le gusta jugar a la anarquía). Y ahí fue donde se  reservó un lugar en la primera fila a fin de no perderse detalle.

Sí, definitivamente debería haberme ido a ese viaje, un viaje de dos días, de ida y vuelta digamos. Cuando lo planeé eran otras las circunstancias esperadas, digamos futuribles, pero como bien sabemos el tiempo va colocando no solo a las personas sino también a las cosas en su sitio. Y de ese modo, conforme se iba acercando el día de mi partida, mi cabecita fue recopilando excusas (absolutamente "serias") para acabar "excusándome"de ir y así las expuse e incluso fui capaz de buscar refrendo escrito y revestido de autoridad a mi pretexto.

La suerte estaba echada.

Todo habría sido distinto si me hubiese marchado y, visto lo visto, mi vida habría girado hacia un rumbo diferente, el rumbo de la ceguera programada.

Pero la Muerte suele aparecer sin llamar.
Y ahí estaba cuando llegó y, qué curioso, tan parecida, tan exactamente igual a la primera, llevándome a sentir un "déjà vu".

Sé que si me hubiese ido de viaje estos dos días todo habría sido diferente y también sé que esa serie de "serias" y "rotundas" excusas eran en realidad tan tontas y livianas que con un suave soplido se habrían esfumado. Pero uno no elige realmente su destino aunque todo apunte a la opinión contraria, aunque aquél correo lo redactara yo.






                                                                                  Un cordial saludo







17 comentarios:

gatot dijo...

No se si has echo un ejercicio de limpieza mental literaria o has relatado con sinceridad.

En cualquier caso, he leído mis palabras y pensamientos de mis anteriores muertes. Y ya llevo algunasm aunque no tantas como para no seguir vivo. Todavía.

Un extraño enlace me atrajo a tí en su dia.

Imagino que como humanos compartimos sentimientos. Si te sirve de algo, no estás sola.

Somos responsables de nuestras acciones y omisiones. Pero visto lo visto... tampoco tanto.

Tu vida es tuya. Y de quien quieras a tu lado.

Un abrazo.

S. dijo...

Pues el texto, el fondo negro y el cambio de actitud me parecen bastante reales. Todo lo que imagino me parece también espantosamente real y habla sobre el daño que te han hecho o la forma en que te han matado. Desde luego me has transmitido un poco tu angustia. Mi última esperanza es que solo sea eso, literatura buena y ya está. Sorprendido. Saludos.

Nuri a dijo...

Joder, Dalt, al leerte me ha dado una tristeza infinita, por esas muertes que no son muertes, que son infinitamente peores.
Te mando besos, ánimos. Ojalá sólo fuese literatura, pero suena tan real...

Ámber dijo...

¡Ostras, DALT, cielo! Yo también espero y deseo que sea ficción ésto que dices, pero, igual que Nuria, pienso y mucho me temo que tiene más de realidad que de ficción. Y quiero que NO sea verdad, que sea tan solo un recurso literario, ¡ojalá!

Es que ya noté algo extraño en tu linda y acogedora casita, como que algo no marchaba, y lo noté al querer dejarte un comentario en tu anterior post y no poder entrar, me encontré con que este tu blog lo habías hecho accesible exclusivamente por invitación, uffff, qué vuelco en mi corazón, snif. Y quise ser positiva y pensar que lo hacías solo momentáneamente, quizás por cambios de diseño y tal... y que preferías que no se te interrumpiese mientras hacías los cambios pertinentes. Sin embargo, mi intuición hacía que me inclinase a pensar que se trataba de algo no bueno, ya perdonarás. Y mira que suelo ser una optimista empedernida.

No sé qué más decirte y temo meter la pata, así que no me extiendo más y sólo te pido que si lo necesitas SÍLBAME, que, ya sabes, acudiré rauda y veloz a tu lado. Te lo digo de corazón, preciosa, no te cortes. ¿Para qué estamos las amigas, si no?

Petonets i molts ànims.

Daltvila dijo...

Gracias a todos de corazón.
Siento muchísimo haberos preocupado.

Estoy bien y os envío un abrazo muy muy fuerte a los cuatro, conjunto y en piña.

María dijo...

Presentí que cuando tu casa, mi querida DALT se había reservado el derecho de admisión algo extraño ocurría, no sentí nada negativo, solo extraño...

Creo que los presentimientos son sentimientos anticipados, intuiciones fuertes, pero no... yo no creo que siempre sean negativas y te aseguro que yo funciono en gran medida a golpe de ellas... me gusta pensar que cuando se trata de cosas importantes, no es solo intuición o presentimiento hay mucho de instinto de supervivencia que tira de nosotros para decidir lo correcto en última instancia y por darle la vuelta a todo el tono trágico del que la palabra muerte ha vestido tu entrada, creo que por eso no has muerto, ese viaje si no lo hiciste es porque no tenías que hacerlo cielo, tenías que vivir.

Tengo la sensación ( como no sé nada no puedo presentir:-) que seguramente si finalmente hubieras decidido ir...sus consecuencias te hubieran lleva a donde no debías haber ido... ahí es donde quizá hubiera estado la muerte metafóricamente hablando. Así, no has muerto tú preciosa ¡¡AFORTUNADAMENTE!! aunque puede que estés dolorida por el vértigo... murió otra cosa ;)) o... se desmayó momentáneamente... vete a saber!! ¿¿ y si se trata de narcolepsia ??:-)


Ojalá estés bien mi cielo, ojalá todo vuelva a la vida aunque sea otoño... mientras recupérate del viaje... mental ;))

Un beso inmeeenso y como dice AMBER, silba si podemos ayudarte en algo... Muaaaakss!!

Ámber dijo...

Siento alivio por volverte a leer, DALTVILA, pues sí que nos llegaste a preocupar.

Susbrico y me adhiero a lo que dice MARÍA en su comentario, siempre tiene razón y razona aún mejor. :)

Pues nada, lo único que se me ocurre decirte es aquel dicho inglés que reza:

"Things happen for a reason." Así que mejor que no hicieras ese viaje, esta es mi humilde opinión.

Abracets molts, en nuestra bufanda que entre todos tejemos, que el invierno, seguro, se nos avecina gélido.

¡Cuídate, ok?!

Ámber dijo...

Perdón, he querido decir que "subscribo", ¡glupssss!

Petons, guapa!

Daltvila dijo...

Vaya! Me siento mal de haber publicado esta entrada, quizás debí no hacerlo o advertir que podía herir la sensibilidad.Siento muchísimo haberos preocupado.
El blog cumple infinitas funciones, eso es lo que creo y escribir es algo que muchas veces escapa de nuestra voluntad, puede que nos saque lo que ni nosotros imaginábamos que teníamos dentro.

Quiero que sepáis que no es ni totalmente realidad ni absolutamente ejercicio literario,... mitad y mitad.
Por un momento dudé si advertir a pie de página aquello de "cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia".
Estaba mal aquel día, sí, es tonto negarlo, pero ya sabéis que a veces te acuestas mal y al día siguiente resulta que unas poquitas horas de sueño fueron capaces de darte perspectiva y de minimizar las cosas.

No sé muy bien dónde meterme :(

Lo siento.

Gracias por estar ahí. Creo que no os merezco.

Un abrazo muy fuerte

j. dijo...

Oh Dalt, no lo he leído hasta hoy. Creo que llego muy tarde, aunque veo que ya has tenido todos los cuidados que te mereces tener. Veo también que vas por buen camino. ¿Las cosas pasan por algo? No lo sé. Yo las doto de sentido porque creo que la vida siempre lo tiene; pero aparte de ese, a las cosas que me ocurren yo las doto de otro también. Digamos que es mi ejercicio de libertad; mi elección de optimismo; mi grito de aquí estoy yo. Últimamente me da por cuidar a mis seres internos con ternura. Por ejemplo me da por cuidar de la señora tristeza. Su lánguida figura que cuando entra en escena va arrastrando la cola de su vestido de tal forma que llena todo el escenario. Al leerte tu tristeza a entrado en mí, y he pensado que si alguna vez lo necesitas también podría cuidar de ella. Aun así, algo me dice que ya no es tan necesario. Hay un párrafo por aquí que también me ha dejado muy pensativo: "Todo habría sido distinto si me hubiese marchado y, visto lo visto, mi vida habría girado hacia un rumbo diferente, el rumbo de la ceguera programada."
Bien, si eso es así, dalo por bueno. No hay nada tan letal como la ceguera; nada tan pernicioso para la vida.

Y ahora, es igual si no lo necesitas. Te abrazo con fuerza, me apetece hacerlo. Va, hazlo por mí; abrázame tú también, que no me vendrá mal.

Y entre abrazo y abrazo te susurro al oído: ¿te he he dicho alguna vez que me encanta cómo escribes?
Nena, ten cuidado: tus letras son misiles capaces de hacer vibrar la sensibilidad de los públicos más muertos.

Hoy me despido con un beso que se suma a mil abrazos fuertes y cálidos.

De barro y luz dijo...

Cada día se muere un poco... si la tristeza no nos suelta la mano (¿O será que nosotros no la queremos dejar marchar?)


Bss

Daltvila dijo...

Nunca llegas tarde J., siempre llegas a tiempo de hacerme sonreir y de sentirte como alguien cálido. Así son tus abrazos y por supuesto que yo también te abrazo si lo necesitas. Estás preparado?
Abre tus brazos que allá voyyyyy...

Te diste cuenta de esa "ceguera"... Me entran dudas, puede que sea mejor no saber ni ver demasiado?...
Voy a elegir, como tú, el optimismo.


*Me asusta eso que me dices,... lo de las palabras-misil. Gracias por lo que me dices de mi forma de escribir (me pongo colorada).

Y otro cargamento de abrazos va camino de ti.

Gracias

Daltvila dijo...

Creo que es vértigo y un poco de miedo y entre uno y otro se cuela la Tristeza.

Siempre me haces pensar De barro y Luz

Un abrazo

la quiltra dijo...

parece que estamos pasando períodos similares... interesante blog y buena tu escritura!!!
nos estamos leyendo

Daltvila dijo...

Gracias La Quiltra...

aunque no siempre sea verdad eso de "mal de muchos,consuelo de tontos"

somosinstantes dijo...

"decir que todo el día supe que algo iba a suceder"

Has descrito mi día de ayer. Gracias.

Daltvila dijo...

Hubiera preferido que no hubieras tenido un día así.
Me gusta mucho el nombre "Somos instantes“... Así es :)
He intentado entrar pero me sale perfil privado.
Gracias por venir