lunes, 21 de enero de 2013

Starlight



Entré en aquella rotonda muy despacio, iba en segunda. En un acto reflejo miré por el retrovisor exterior izquierdo y vi mi coche...¡No era posible!... Era mi coche y al volante estaba yo...
Pensé que aquello no podía ser real, un juego de mi mente quizás y así, convencida, volvía a mirar de nuevo, con la cierta seguridad de que no vería nada...
Pero allí estaba, idéntico a mi coche e idéntica a mi misma.
Puse el intermitente derecho y detuve mi coche en el estrecho arcén. Pulsé el botón de precaución y me limité a observarme a mí misma haciendo aquella rotonda anodina una y otra vez.
Noté un calor húmedo en mis mejillas y cerré los ojos para no verme. Fue en ese instante cuando esuché tu voz tan cerca y tan clara como si estuvieras allí, pegado a mi lado, en el asiento del copiloto.

- ¿Por qué he de dejarte marchar?

Y mi voz te dijo: "Porque es lo mejor para los dos".

Pero no me dejaste ir nunca. Siempre hiciste lo que quisiste y esta vez no iba a ser distinto. Nadie mandaba en ti, eras demasiado testarudo, demasiado.

- Cuanto más te resistas, más fuerte sujetaré tu mano, la apretaré con fuerza ¿Acaso no te das cuenta de cómo se aferra a la mía!

Y más terca que nunca me desasí y comencé a caminar altivamente, dando zancadas cada vez más largas, cada vez más deprisa, alejándome de ti y deseando al mismo tiempo, desesperadaemente, ansiosamente, que vinieras tras de mí , que me sujetaras por la cintura, obligándome a darme la vuelta y que me abrazaras y que me besaras para siempre..

No ocurrió.
No fue orgullo. No. No te confundas.
Solo fue miedo, fue el temor irracional de ser dañada.

Igual que el ignorante trata de ocultar su desconocimiento, imponiendo violentamente su erróneos argumentos. Sí, así yo ocultaba mi miedo..


El coche acabo saliéndose por el margen derecho, chocando con el bordillo y volcando sobre una isleta.
Para entonces ya había anochecido y la luz de una brillante estrella alumbró milagrosamente la escena como si de pronto estallase un bonito fuego de artificio.
Igual que un violento estruendo nos saca de una espiral viciosa y nos hace reaccionar al actuar sobre nuestros neurotransmisores...
Mis pies habían rozado con la punta de los dedos el fondo y mis piernas se flexionaron y se impulsaron con fuerza hacia arriba........

14 comentarios:

Verso a beso dijo...

Cuando se enciende la luz de esa estrella es la señal de las decisiones importantes, de salir de la rotonda...como sea.



Bss

Zavala dijo...

Pensaba que estabas en barbecho, es decir a otra cosa o en otra onda. Ya recogiste la última cosecha, está en el granero y es pasado. Ahora es tiempo de descansar y recuperarse. Hace días ya que el viento azota los campos, que los limpia.

Un beso Dalt.

Daltvila dijo...

¿Sabes Verso a Beso? ¿Te lo ha dicho ya alguien?
Eres un sabio.

Gracias de corazón

Un beso

Daltvila dijo...

Sí Zavala, es tiempo de tumbarme en el sofá con una mantita y un buen libro, mientras el viento sigue haciendo su trabajo...aunque estoy deseando que pase y que vuelvan esos días primaverales que disfrutamos en Navidad.

Un abrazo menudo o menudo abrazo!

S. dijo...

Me gusta esa huida terca y que se dice que no es por orgullo. Ese deseo no satisfecho de que la detengan (aunque luego no pase). Sí, puede que sea por miedo. El miedo da lugar a muchos equívocos e interpretaciones. Aunque en este caso los errores los da el hecho de ocultarlo. Me ha gustado el relato y ese centro tan humano y creíble.

Verso a beso dijo...

Sabio... o tan torpe que he aprendido a base de fracasos :)

Bss

María dijo...

He tenido una sensación extraña al leerte esto taaan gráfico y tan bien contado DALT.

Por un lado la sensación angustiosa de tu visión inicial... por el otro la preciosísima versión que has puesto de ESTO ( quizá le hubiera ido más a tu historia la versión de Miles, tiene ese toque intimista de tus letras, al menos esta vez ... no sé si me explico:-) la tuya es... Mmmmm de esas melodías para perderse entre las estrellas con cara de boba, súper feliz...buenísima por cierto cielo, mil gracias, de lo mejorcito que he escuchado aquí mientras te leo.

Y ¿sabes otra cosa DALT? tengo la sensación que lo que hizo que no se girara tu protagonista, no fue el miedo a ser dañada...No, creo que no, fue el instinto de supervivencia... a veces, él es el único que nos saca de esas isletas al rededor de las que giramos sin poder salirnos...el que hace que arranquen los pies, cuando quieren pararse. Hace falta ser muy fuerte para no girarte cuando lo estás deseando ¿sabes? si ya has salido de ella... sigue caminando, a ser posible todo seguido y en linea recta... bueno, si ves algo interesante dobla la esquina, pero soolo si es muuuy interesante;-)

Un beso muuuy grande bonita ¡¡mira que te inspira a ti el volante!! ¿eh?:))

Feliz semana bonita.

gatot dijo...

El pasado fin de semana ocurrió un accidente en una carretera de la comarca muy parecido al que describes. El vehículo era un 4x4, lo conducía una mujer y lo ocupaban además tres niñas de 12, 14 y 16 años. No sé qué tenía en la cabeza esa mujer al volante. Salió con unos golpes y heridas leves. Las niñas, graves. Hoy ha muerto la menor, que era su hija; las otras dos eran amigas.

En las últimas semanas me he encontrado yo mismo en el carril contrario sin darme cuenta pero reaccionando a tiempo.

Los sentimientos, las emociones, nos conducen físicamente al desastre. Me alegro que en tu caso "sólo" fuese una metáfora.

Pero estoy de acuerdo en que en algún momento debemos tomar el volante de nuestra vida, sea con estrella o sin ella.

(me despistaste con los últimos posts... y yo tampoco estaba muy comunicativo; un abrazo)

Temujin dijo...

Yo iba a proponerte que dejases de beber mientras conduces, pero me he aclarado al final... jejejeje
Un saludo.

Daltvila dijo...

S.:
El miedo es terrible porque te paraliza y te impide seguir adelante, aunque me gusta esa posible interpretación que apunta María de que a veces no es miedo a que te hagan daño sino puro instinto de supervivencia.
Estamos acostumbrados a no expresar lo que sentimos si lo que sentimos nos atormenta o nos hace demasiado vulnerables, abriéndonos ante pocas y escogidas personas o puede que ante ninguna.

Me alegra mucho que te haya gustado.

Besos

Daltvila dijo...

Verso a beso: Mi madre siempre me repetía de pequeña eso de que "De los escarmentados nacen los sabios", así que puede que sí, que te hayas dado morrazos pero tuviste al menos la capacidad de aprender ;)

Daltvila dijo...

María, María, María...
El instinto de supervivencia que dices me ha dado mucho que pensar desde que leí tu comentario, créeme!
Después de sacar la fuerza para ello, que sería algo así-salvando las distancias- como decidir dejar de fumar con un firme propósito, hay que continuar siendo fuerte, sobre todo al principio, hasta superar la "crisis de abstinencia"...

¡Qué agotamiento tras esa angustia que percibes!

¿Sabes?
Tengo la sensación de que con tu lectura traspasas toda la distancia que nos separa y la distancia hasta el corazón. Esa es la sensación que tuve al leer tu comentario :)

Muchos besos y espero que esta semana sea ya más tranquila para ti

Daltvila dijo...

Gatot!

Hola!

¡Cuánto tiempo sin saber de ti!
Yo también ando menos comunicativa de lo habitual, no te preocupes.
Debemos tener cuidado con nuestros sentimientos y emociones y que seamos nosotros los dueños de ellos y no al revés ;)
Es complicado, mucho... Ufff

Un abrazo muy fuerte

¿Sigues cocinando?
Yo precisamente ahora mismo voy a preparar una quiche para cenar :D Te mando un trocito

Daltvila dijo...

Jajaja... Me he reído mucho con tu comentario...(gracias por la risoterapia)
A ti sentido del humor no te falta :D

Me encanta la gente con sentido del humor!

Besos