miércoles, 29 de febrero de 2012

Ojos mirando estrellas

Emerger en el lienzo.
Depurarme por dentro.
Beber del pincel hasta hidratar mi alma.
Rosa. Violeta.
Amarillo indio.
Siena tostada.
Ojos mirando estrellas.
Estrellas asomadas al color de la vida.





Se pinta con los ojos y con el corazón.

sábado, 25 de febrero de 2012

El sentido del tacto

Últimamente creo que mi perra tiene Alzheimer o quizás, demencia senil.

Esto es algo que digo absolutamente en serio y que cuando lo comento por ahí, la gente piensa que estoy de broma. Otros, los menos, me creen y se quedan asombrados de que los perros puedan ser tan iguales a nosotros.
Últimamente me despierta cada mañana a las cinco y media de la madrugada. No ladra ni se queja. Me habla, me pide, me suplica que le prepare su desayuno.
Mi peludina (como dice Ámber) empezó a ladrar al año de edad, igual que se fija esa edad como la media en que los niños empiezan a andar.
Hasta entonces llegué a pensar que tenía un roblema en sus cuerdas bocales. Con el tiempo ví que no era así y que solo era el preludio de su bondad a lo largo de los años.
No os lo he contado y me parece que es importante. Creo que también se está quedando ciega y sorda y que está perdiendo el olfato. Tengo que gritar mucho para que gire la cabeza. La llamo y le ofrezco un trozo de pan, que es lo que más le gusta en el mundo, y no viene, no se percata de su olor. ..
A cambio y por lo que dicen que cuando pierdes un sentido, desarrollas los demás, al haberse visto privada de golpe de tantos sentidos a la vez, se han potenciado en ella enormemente los sentidos del gusto y del tacto, sobre todo, del tacto.
Cada mañana, cuando me llama hablando, yo todavía con los ojos pegados y sumida en mis sueños, incapaz de levantarme, alargo mi brazo, la busco a mi lado (duerme en su colchoncito a la vera de mi cama) y comienzo a acariciar su cabeza y su cuello suavemente, dándole en dosis industriales todo el amor que quiero que atesore para su último paseo. Con mis dedos le digo que es la mejor perra del mundo, que la quiero muchísimo, que siento no poder estar más tiempo con ella, que espero que el calor de mis dedos traspase su pelo y su piel hasta sus huesos y le alivie su dolor.
Ahora que llevamos unos días de calor, me gusta contemplarla, tendida todo lo larga que es, ladeada, respirando profundamente, sobre el caliente suelo de la terraza, soñando con otros tiempos en que trotaba como una yegua hermosa...



Dado que es sábado y que no tengo que arrancar mi vida en una hora, me voy a la cama para ver si logro dormirme otra vez.
Deseo para todos vosotros un estupendo fin de semana, que lo merecéis!!!

viernes, 24 de febrero de 2012

Procurar

Procurar: Hacer diligencias o esfuerzos para que se cumpla lo que se expresa.



Si cierras los ojos y piensas con todas tus ganas en que se cumpla tu sueño, habrás realizado la primera diligencia tendente a que se haga realidad.

Si, sin abrir aún tus ojos, proyectas tu primera acción para lograrlo, habrás efectuado tu segunda diligencia.

Si abres tus ojos y ejecutas exactamente lo que has visualizado en tu mente, te estarás ya esforzando por lograrlo.

Existe un porcentaje elevado de probabilidades de que se cumpla pero si no es así, no pasará nada porque el solo hecho de luchar por tu sueño te habrá llenado de ilusión y la ilusión no tiene precio...


Para todo lo demás, Masterd Card.

lunes, 20 de febrero de 2012

¿Si fuéramos pareja...?



 
¿Si fuéramos pareja,
te preguntas?
...

Si fuéramos pareja,
lo dejaría todo.
En ese instante,
mi trabajo no sería,
la arena del reloj se detendría,
sorprendida en su caída por la helada.
El cielo sería rojo,
el mar violeta y tu mirada
sería mía.
Todo quedaría en suspenso.
Si fuéramos pareja,
haría realidad tu paraíso.
Tomaría el amanecer entre mis dedos,
preámbulo de un presente de mañanas.
Dormirías de noche,
beberías la vida,
vida recién hecha,
vida nueva,
vida virgen,
vida viva.

jueves, 16 de febrero de 2012

Gracias por estar ahí

                                                                                                                                     Amanecer en la vida, una vez más.



Mañana será, va a ser, un día muy importante de mi vida, muy trascendente, en el que puede que lo pase un poquito mal, un poquito no más (no permitiré que supere ese poquito).

"En esta vida tú eres la actora. No debes ser la re-actora de otros. Tú eres la dueña de tu vida. Tómate tu tiempo, medita lo que vas a decir, toma notas si lo precisas,...".
Gracias (anónimas) por tus palabras de aliento.


Hoy me encantaría poder contar con vosotros y si leéis esto, que me regaléis unas palabras de ánimo para mañana. Yo creo que somos energía y que bastará eso para reunir un poquito más de fuerza.

Gracias de antemano por estar ahí

miércoles, 15 de febrero de 2012

"RECIÉN SEPARADO EN VÍAS DE DIVORCIO"

¿Qué os parece si hoy lo convertimos en el Día de los  Desenamorados?

Ayer, estando esperando en la caja del supermercado, delante de mí iba un chico de unos 35 o por ahí que tenía un cabreo de mil demonios y que bromeaba con la cajera, pero con un humor bastante ácido, bastante negro. Tenía toda la pinta de estar así a causa de esa música empalagosa del Día de San Valentín que no paraba de sonar.
El colmo fue cuando, a lo lejos, vimos a un chico de unos veintitantos, sosteniendo en sus brazos con mucho mimo, como si de un bebé se tratara, un gran ramo de rosas rojas. La expresión de su cara era una síntesis (un remix) de las canciones italianas cantadas por Sergio Dalma, de los boleros de Los Panchos,...
El treinteañero al ver al veinteañero estalló en su furia contra todos los enamorados del mundo. Su mosqueo se acrecentó cuando nos descubrió a la cajera y a mí intercambiar miradas de complicidad sobre él, ahogando la risa que nos producía.
Le miré las manos con disimulo y observé que no llevaba alianza, sacando mis propias conclusiones:

"RECIÉN SEPARADO EN VÍAS DE DIVORCIO"

Como el supermercado era de unos grandes almacenes a los que no daré publicidad (porque no la necesitan), al que entré para comprarme cualquier cosa de comer a esas horas de la tarde (por cierto, sin mucho pensar, compré lomo adobado "extra" ¿? y una bandeja de fresas con forma de corazón), al subir a la planta baja para salir, me apercibí de que todo eran corazones y corazones. He de confesar que todo me resultó realmente histriónico.
He de reconocer que en otro tiempo, el Dia de los Enamorados era muy importante para mí, sobre todo, la primera vez que lo celebré, cuando, sin esperarlo, a las siete de la tarde llamaron a la puerta de mi casa y me vi un precioso y discreto ramo enviado por Interflora. Creo que ese es uno de mis mejores recuerdos.

sábado, 11 de febrero de 2012

Luz

Si fueramos pareja, solo nos veríamos en la alcoba.
Resultaría imposible detener la aceleración que ya tomaron nuestras vidas.
Nos perseguiriamos todo el día sin hallarnos.
Buscaríamos entre la gente nuestros rostros.
Nos pensaríamos.
Llegaríamos a la noche exhaustos por la prisa,
ungidos de deseo.
Exultantes de gozo en la mañana,
la luz de un sol de verano nos desperezaría...

domingo, 5 de febrero de 2012

Nosotros




Somos seres aislados
seres perdidos,
arrumbados en este mar,
unidos sin lazos visibles,
emulsionados,
sin grumos,
desprovistos de ropajes,
con un desnudo crudo,
cálido,
perseguimos el mismo destino.

martes, 31 de enero de 2012

¿Somos canciones?

Esta mañana iba en el transporte público y de fondo sonaba música, canciones la mayoría de otras épocas. Estaba yo así ensimismada en mis cosas, en el sueño que tenía, en el frio que hace estos días que nos obliga a ir forrados hasta las orejas, cuando de pronto he reconocido la voz de Roberto Carlos en su vieja canción  "El gato que está triste y azul" y mi mente (no sé si porque ando demasiada en esto del blog y compañía) de repente la ha asociado a Espera a la primavera... ( MORIRÍA POR ELLA). Una cosa ha llevado a la otra... Me explico: Me ha llevado a lo que estoy haciendo en este preciso instante, dígase: escribir lo que leéis. Influenciada e inspirada en la Escuela de (mi genial) Paseante (TUROPARC) de meternos de vez en cuando en "fregaos" muuyyyyyy divertidos, se me ha ocurrido que quizás podríamos imaginarnos unos a otros a través de canciones.
Quizás también esta idea se asiente en que ayer leía en DE CENIZAS que se está organizando un Encuentro de Blogueros en Barcelona. A mí, la verdad, me pilla un poquito lejos y lo tengo demasiado complicado pero puede que, si viviera allí, me animara. No sé. O quizás me daría "corte"... Como no voy a poder ir, en cualquier caso, a poner rostros, expresiones y voces a quienes acudan allí, de momento os diré la visión que tengo de algunos de vosotros a través de canciones y me encantaría que vosotros también os animaráis a hacerlo.

Ahí va: y espero que ninguno se me mosquee:

Ámber, de A ALMA ABIERTA Y A CORAZÓN TAMBIÉN: "Moon river"

Ada, CUENTOS CHINOS: "Al otro lado del río" de Jorge Drexler

DE CENIZAS: Los conciertos de viento de MOZART.

Mónica, LA INCERTIDUMBRE DE MÓNICA: Cualquiera de "El último de la fila".

Houellebecq, ENBLOGHOSTIL: "Brilliant disguise" de Bruce Springsteen.

María, EL SACO DE MIS PENSAMIENTOS: "Desafinado"

IRISADA: "Baby can I hold you" de Tracy Chapman.

Tal Vez Quise Decir: "Malagueña salerosa"

Marina de MASSOBRELUNES:"Días de verano" de Amaral

Espera a la primavera... MORIRÍA POR ELLA, ya te dije

PAÍS SECRET: "Alfonsina y el mar"

PECADO CAPITAL:"Yolanda" de Pablo Milanés.

Annie, TAROT DE ANNIE: "La vida ...es un ratico" de Juanes.

Paseante, TUROPARC: "Los formales y el frio" cantada por Serrat (poema de Mario Benedetti..  Descubrí hoy mismo que era de él pero es una canción que me gustó desde el primer día que la escuché).

Lo dejo aquí que tengo que irme.

Me muero de la intriga de qué diréis.

* No os puedo dejar enlaces porque no me aclaro y me encantaría haber dejado videos de cada canción pero no tengo tiempo, de manera que nuestro ancianito Sr. Google os ayudará.

viernes, 27 de enero de 2012

Quería compartir con vosotros...

Esta tarde regresaba a casa en el coche, escuchando una música maravillosa.

El otro día leía un cuento precioso que cuenta María de EL SACO DE MIS PENSAMIENTOS (absolutamente recomendable, por cierto) y le decía yo en un comentario que había descubierto un cuento que me había "encantado" en una librería una tarde de viernes ( creo que cada vez me atraen más los cuentos, sobre todo y a primera vista, por sus ilustraciones que constituyen auténticas obras de arte en algunos de ellos).También nos contaba un cuento Ámber de una Luna que fue a parar a su terraza.

Por otro lado, ya os comenté que empezaba a leer un libro de una amiga-conocida (ya sabéis lo de la nueva clasificación en amigos, conocidos, gente a la que simplemente saludas o quien te paras a hablar si les ves,...). Ella es una mujer con una enorme personalidad y una gran trayectoria y he de añadir, con un magnífico sentido del humor.

Pues eso, que hoy la cosa va de recomendaciones:

La novela de mi amiga Carmen Frías. Ella quedó Finalista del Premio Azorín: "Ora pro nobis"

Mi descubrimiento musical se llama Sharon Isbin, el CD se titula GUITAR PASSIONS.

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El cuento: "Besos que fueron y besos que no fueron" de Roger Olmos Pastor y David Aceituno. Mucho sentido del humor e ingenio y maravillosas ilustraciones. Dice que se recomienda en edades de 9 a 12 años pero yo casi que lo habría colocado en la zona de niños y en la de adultos porque es genial para todas las edades. 

Os deseo un BUEN FIN DE SEMANA y os envío muchos besos, que serán!

Mi tema favorito es el de "Alfonsina y el Mar", canción que me lo descubrió una amiga este verano en una fiesta que hizo en su casa, una noche de verano que no olvidaré.Sharon Isbin lo interpreta con un sentimiento que traspasa.




jueves, 26 de enero de 2012

AUTODETERMINACIÓN DE MIS DEDOS

Aprovechando que me he levantado un poquito antes, me he propuesto escribir aquí, en "Mi diario secreto", algunas cosillas.
Por cierto, esto de tener un blog me recuerda bastante a cuando de pre-adolescente (término acuñado por la nueva generación de niñas que oscilan entre los 9 y los 11 años) y adolescente (proveniente de A- DOLER), esto es, cuando tenía entre 12 y 17. Ese fue el único periodo de mi vida en el que me dio por escribir lo que me pasaba, lo que vivía, lo que hacía con mis amigas (charlar, charlar y charlar, sobre todo, de chicos, claro está), hacía descripción pormenorizada de mis profesores/as al inicio del curso, contaba con quien me había sentado el primer día de clase, mis aventuras y desventuras con el chico que me gustaba, si tenía alguna discusión con mis padres,... y, a veces, en verano que era cuando más tiempo tenía, colaba historias, guardaba relatos en los que fantaseaba "un poquito" y que, por supuesto, no quería que NADIE leyera.
Años después, bastantes, cuando ya hacía tiempo que me había marchado de mi casa (la casa de mis padres siempre será MI casa), mi madre me recordó que lo había olvidado allí al marcharme. Efectivamente, antes de irme, recopilé para mi equipaje todo lo que consideraba importante para acompañarme en mi nueva vida; entre todo lo que tenía, metí un album de fotos desde que era una bebé hasta ese momento, que hice quitando fotos aquí y allá de los de mis padres,... Pero me olvidé de mis libretas/diarios, camuflados de este modo.
Me inquietaba un poco lo que mi madre me pudiera decir a continuación y me sorprendió. Mi espía materna se había dedicado a leerlo todo. Así me lo dijo. Después, me sonrío tiernamente. Le había encantado y se había emocionado, había llorado y había reído, dejándole un maravilloso sabor de boca.
Es gracioso.
Mis diarios siguen allí, donde considero que deben estar.


¡Vaya! Se me echó el tiempo encima. Pues ya escribiré otro dia. No sé si os pasará igual que a mí. Empiezo a escribir con una intención y al final mis dedos hacen lo que les viene en gana.

FELIZ DÍA A TOD@S

domingo, 22 de enero de 2012

Un poco de azúcar

Iba en un tren de esos de "alta velocidad" desde hacía muchos meses. Viajaba sin pensar, dejándose llevar por intuiciones de último minuto, enlazando un tren con otro, sin importar sus destinos, tampoco era posible escoger, bastaba con buscar el tren de largo recorrido de salida más inmediata. Lo único que le interesaba es que viajara deprisa, con ventanas cerradas herméticamente, con compartimentos sellados. Velocidad con forma de orejeras, con visión borrosa a través del cristal.
Era cómodo, fácil, lo más simple para llenar el tiempo sin poder reflexionar, sin profundizar, sin caer en preocupaciones recurrentes de esas que acaban instalándose a vivir en tu cabeza si te pillan con la guardia bajada y les concedes asilo durante dos o tres días seguidos.
Así andaba ella cuando un buen día, una tarde, mientras caminaba por los pasillos del tren para mantenerse mínimamente en forma, sintió que la cabeza le empezaba a dar vueltas, que su cuerpo le fallaba, ... Uno de sus compañeros de viaje que en ese instante se cruzaba con ella, al ver su rostro blanco como la pared, la sujetó como pudo, ayudándola a tumbarse en el suelo antes de que se desplomara. Le ofreció su botella de agua y le pidió a alguien que trajese un sobre de azúar de la cafetería. Mientras llegaba, le elevó las piernas y las colocó sobre sus piernas, arrodillado frente a ella. Aquellos pies fríos, indefensos, extrajeron de él un instinto paternal que creía ausente. Una vezregresó el camarero, alcanzándole el sobre de azúcar, lo abrió decidido y dejó caer su contenido con suma delicadeza debajo de la lengua de aquella desconocida.
Ella, en su dulce sueño, su abandono, sintió la textura de los granitos y abrió los ojos. Varios rostros atentos, preocupados, la observaban y le decían cosas todos a la vez. Una porción minúscula de la buena humanidad volaba entre aquellas cabezas ajenas desconocidas pero con un origen común muy remoto.
Aquella aparente lipotimia ocultaba algo profundo, al tiempo que mostraba la protexta de su cuerpo que demandaba parar, bajarse del tren, comenzar a caminar sin sentir el traqueteo bajo sus pies. Parar. Parar.
"Respira profundamente", eso es lo que le repetía una mujer madura que se identificó como médico. Debía soltar el aire por la boca muy lentamente, dedicándole el doble de tiempo que a la inspiración. Aquello parecía una misión imposible. El pecho se le bloqueó en su primer intento. El aire quedó estancado en su interior, adueñándose de ese espacio que abarcaba desde la garganta hasta el abdomen.
Se volvió a tumbar y cerró los ojos. Ya no sabía donde estaba pero estaba tranquila.
Cuando despertó, saliendo del sopor del desmayo, se convenció por fin de que era preciso parar, detenerse, encontrar su lugar, dejar de ser nómada, instalarse en su refugio abierto en el mundo.

jueves, 19 de enero de 2012

Divagando a medianoche

¿Qué pasa cuando alguien, de repente, cierra su blog?
Quizás habría que distinguir entre los que ya lo van adelantando en sus últimas entradas o hacen ver solapadamente que están mascullando la idea y los que, de repente, ya no están. Un buen día te topas con esa bofetada de Blogger de que no está.
En ambos casos probablemente sus seguidores más constantes vamos a sentir esa desaparición. Esperaremos unos días, un tiempo prudencial que sobrepase el lapso temporal que media normalmente entre  sus entradas multiplicado por dos, o por tres, para pasar a asumir definitivamente el hecho irrefutable de que ya no está. NO ESTÁ Y PUNTO! Entraremos en su página rebuscando en sus comentarios, tratando de hallar un atisbo de esperanza.
Durante meses o durante años se habrá creado el hábito o la ilusión o la necesidad de leerle, habrá pasado a formar parte de nuestra vida, puede que tan solo una minúscula porción de nuestra vida pero suficiente para sentir su ausencia, para que se nos cuele el aire gélido por el hueco que deje.
Su no estar en la Blogosfera puede que incluso nos preocupe ¿Estará bien?
Si olvidaste anotar su correo electrónico, toda posibilidad de contacto queda extinguida e incluso ese correo puede estar inoperativo.
Es rara la sensación.
Inmediatamente se desata en tu cabeza la impresión de que este es un mundo como de ficción, un decorado.



No tengo ni idea de porqué me sale esto ahora. Esto lo podría titular: "Divagando a medianoche"

Antes de que empezara a escribir, me había picado el sueño, como suele decirse, pero un artículo de un "Ilustre" con ansia de protagonismo, ideando cosas absurdas pero sensacionalistas y aparentemente innovadoras, adelantadas a su tiempo, bla, bla, bla",que ha llegado a mi correo adjuntado en forma de archivo junto a un e-mail estrictamente profesional, me ha arrebatado el sueño por completo. Como no se trata de llamar a nadie a estas horas de la noche para comentarle mi cabreo, opto por escribirlo aquí en mi bitácora, aunque por razones de reserva y de confidencialidad y de un escrupuloso respeto a la intimidad, no puedo contarlo...

martes, 17 de enero de 2012

Blogger la ha tomado conmigo ¿¿????!!!???

´Tengo problemas para responder a vuestros comentarios. El Sr. Blogger está de morros conmigo o está bromeando. No lo sé. El caso es que después de responder a Mónica, como los días pasados, otra vez ha empezado a no dejarme, bloqueándose mi página de manera que no se puede ir ni para adelante ni para atrás.
Solo se me ha ocurrido esta fórmula.

Quería decirte Ada que estoy completamente de acuerdo contigo. De la misma manera que se da gimnasia o inglés, no estaría de más introducir en las escuelas el yoga, pero supongo que aún queda gente por ahí que, por desconocimiento, se cree que esto es cosa de iluminados. Yo solo puedo hablar desde mi experiencia y únicamente puedo decir que es fantástico tanto a nivel físico como mental. La pena es que apenas saco tiempo y soy muy irregular y pienso que la constancia es muy importante.

Mr. Paseante: Es un honor para mí haber contribuído un poquito a transmitirte lo que tú me das cada vez que escribes. Solo tengo algo que criticarte, aunque no me atrevo mucho y menos en público.... Uhmmmm!!! ¿Cómo te lo diría?

En fín, espero que no te enfades conmigo, lo sentiría mucho.

Es que escribes muy poco. En fin, no me queda otra que echar mano de tus diarios antiguos en días en que necesito tu dosis de Paz.


Ámber: ¿Qué puedo decirte si ambos somos las fundadoras de la AEAA (¿era así?)
Me encanta lo que me dices y que veas algo no tan anodino en lo que cuento.
Acabo de ver que has publicado sobre Garzón y ahora mismo voy a colarme en tu Alma Zen

Hasta ahora!

De cenizas: Tienes que explicarme exactamente lo que dices. ¿Tú también practicas yoga?

Besos a todos y DULCES SUEÑOS********

Es un placer teneros

lunes, 16 de enero de 2012

La dulce serenidad de lo anodino

Había bajado ya la persiana de la terraza con la intención de meterme en la cama, leer un poco y dormirme, pero el viento golpeaba con fuerza el toldo y me he visto obligada a subir la persiana de nuevo y recogerlo.
El viento esta noche tiene un sonido desapacible y, sin embargo, el calor dentro de casa y la calma aquí hacen que me sienta abrigada, reconfortada. Me apena tener que dormirme ahora y perderme esto.
Esta tarde disfruté de un pequeño paseo, el primer paseo realmente invernal. Ha sido el primer día que he rodeado mi cuello con mi bufanda de lana, tapándome hasta las orejas. El aire olía a leña. Era un aire fresco, limpio, de ramas de árboles desnudas de hojas, aparentemente secas, de vida latente, de letargo sosegado.
La semana empezó bien. ¡No! No pienses que pasó nada extraordinario sino todo lo contrario. Creo que simplemente fue un día ordenado. Puede que para que resulte de ese modo haya de invertir un poco de tiempo en plantearlo, en programarlo, un tiempo mínimo pero necesario.
Trabajé bastante pero no me cansé. Tenía la ilusión de ir después a una clase de yoga. Milagrosamente fui capaz de llegar a tiempo sin prisas, de poder charlar con unas compañeras unos minutos antes de que empezase. Conversación anodina, lejos de mi acelerado trabajo, a años luz de él. Conversación de recetas de cocina, de unos higos sabrosos que preparan en no sé que parte de Extremadura con licor y chocolate, de un sorbete de higos, ...
Fue una práctica de yoga dura pero en la relajación me sentía tan bien que cuando la profesora dijo que cuando quisieramos podíamos ir saliendo de ella, yo no quería incorporrme, me habría encantado que alguien me hubiese tapado con una gruesa manta y haber permanecido así, medio dormitando, sintiendo fluir mi cuerpo en su reposo.
La tarde me deparó alguna sorpresiva noticia, sorpresa esperada o quizás "esperable", previsible, posible. Sorpresa no deseable pero me sorprendí a mí misma afrontándola serenamente, transcurriendo por ella como una gracil sirena y saliendo a la superficie con suavidad pero con determinación, segura.
Tengo la tonta impresión de que hoy ha empezado algo, algo bueno.

viernes, 13 de enero de 2012

En honor a la AMISTAD

Hoy, aprovechando que es viernes, último día laboral de la semana y, por tanto, más relajado, por delante el fin de semana despliega sus alas, he quedado a comer con dos amigas. Somos amigas relativamente recientes pero intensamente amigas, ya viejas amigas en confidencias.
En poco más de un año hemos compartido serias dificultades, angustias, risas, afecto, camaradería,... Hemos acudido siempre raudas y veloces a nuestras llamadas de auxilio. He demandado su ayuda, especialmente a una de ellas por ser quien tiene una vida más sencilla, emocionalmente hablando, que no en lo demás. Y en momentos cruciales, ella ha aparecido sin previo aviso y sin requerir su presencia cuando más necesitaba una cara amiga. Lo ha dejado todo, su siempre liado trabajo, ha cogido el coche y se ha plantado en las afueras de la ciudad, en la puerta por la que yo debía salir, sin saber la hora exacta y me ha enviado mensajes de movil de apoyo sin decirme en ninguno de ellos que estaba allí, afuera, de pie, esperando. Mientras tanto, yo, dentro, miraba sus mensajes y me llenaban de fuerza.
Recuerdo la primera vez que nos tomamos algo juntas. Parecíamos tan distintas que nadie habría podido percibir que en realidad eramos tan iguales.
Hoy, al salir del restaurante, la más ocupada ha tenido que regresar al trabajo y mi otra amiga me ha acompañado a recoger un teléfono movil nuevo que había encargado hacía cinco semanas y que, por supuesto, ya no estaba; se lo habían adjudicado a otro cliente ante mi presumible abandono. Lo he encargado de nuevo y le he suplicado a la dependienta que me llame en cuanto lo reciban para no correr el riesgo de dejar pasar otras cinco semanas y convertir esto en la historia de Sísifo. Me conozco.
Luego hemos ido a una tienda de libros para comprar una novela escrita por una conocida, otra de las cosas que tenía pendientes desde hacía cinco semanas. Cuando ella me recordó el miercoles pasado que se lo llevara para dedicármelo, he de confesar que me sentí como una rata de alcantarilla. Debí comprarlo en cuanto salió porque tenía y tengo auténtica ilusión de leerlo y en cuanto lo acabe o durante su lectura, os hablaré del mismo. Mientras tanto, mantengo el suspense.
Hoy presentaban otro libro en este establecimiento. Las sillas estaban ya montadas cuando hemos entrado y al frente, sobre una mesa alargada, se amontonaban en columnas numerosos ejemplares. Hemos estado mirando cuentos con ilustraciones preciosas, las novedades, las viejas glorias,... Algunos títulos eran realmente sugerentes, te incitaban a caer en la tentación de comprarlos pero mi presupuesto para libros ya cubrió su cupo este mes de la cuesta.
Al llegar a casa, mi perra me ha recibido alegre y se ha dirigido directa a donde guardo su comida.
Me siento ante el ordenador en este impasse y me pongo a escribir este no sé qué en honor a la AMISTAD.

jueves, 12 de enero de 2012

Benedetti, sin desperdicio

...bastante amarga es la vida como para que, además, nos pongamos plañideros o mimosos o histéricos, solo porque algo se puso en nuestro camino y no nos deja proseguir nuestra excursión hacia la dicha, que a veces está al lado del desatino... (Del genial escritor Mario Benedetti,  LA TREGUA)

Cuando todo pasó, realmente yo me sentía hundida, confusa, perdida. La primera noche sentí que él había muerto cuando palpaba con mi mano el hueco de su cuerpo en nuestra cama.
Las semanas pasaron y alguien, otro sabio como Benedetti, me dijo: "Tú ahora no te das cuenta, pero la vida te ha dado una segunda oportunidad".
Pasaron los meses y pude comprobar que realmente es así.
La dicha, a veces, está al lado del desatino y ello es algo que solo podemos ver con posterioridad ¡ En cuantás ocasiones nos lamentamos de algo que estimamos una desgracia y luego damos gracias de que fuera así ! Otras nos arrepentimos de haber anhelado algo y nos viene a la cabeza aquello de "Cuidado con lo que deseas, tus sueños pueden hacerse realidad".
La vida realmente está llena de personas maravillosas; otras no. Las primeras están ahí, deseando ser descubiertas.




* Seguro que le da mucha verguenza por lo poco que le conozco, tan solo sus letras en sus paseos por el Turoparc, pero he de agradecerle al Sr. Paseante haberme descubierto a través de su blog a este Gran Escritor.

domingo, 8 de enero de 2012

¡Ay, Benedetti!

... Yo sé que es buena persona, que está hecha de buena pasta. Sé que si alguna vez se enamorase de alguien, no me dejaría en esa humillante ignorancia que constituye la afrenta de los burlados..( LA TREGUA, Mario Benedetti)

Quizás sea necesaria una buena dosis de bondad o una mínina dosis para respetar al otro y no permitir que se vea humillado, denigrado al descubrir que todo lo que vivió durante el periodo de la ignorancia no fue sino una mentira, un espejismo, una burda representación teatral en la que los otros eran actores en un escenario real.
Me pregunto de qué pasta estarán hechos aquellos que son capaces de vivir una doble vida, compartiendo su cuerpo con dos personas a la vez - presumo que su alma y su corazón los dejan en manos de una sola de ellas- penetrando en el interior de una de ellas, fundiéndose de forma sucesiva y alternativa con cada una de ellas.
Resulta imposible para mi intelecto o mi conciencia, conciencia intangible pero de un gran peso, comprender que se pueda tomar la mano de alguien a sabiendas de que es un simple gesto ficticio en el universo de los gestos.
Me repugna saberme simple objeto de provocaciones tendentes a un propósito ajeno, víctima de una trama urdida con tanto tiempo de antelación, ignorante de ello.
La humillación surge después  y aparece con todo el bagaje acumulado a lo largo del tiempo que duró el engaño, directamente proporcional a su recorrido, arrastrando consigo una cadena de flashbacks espontáneos, libres, repentinos, inoportunos,... Tu cerebro fue guardando jirones de instantes, vivencias en las que en legítima defensa cubrió con un tul de color de rosa las violencias, los acometimientos, las envestidas y ahora, en una suerte de purga, los extrae desde lo más hondo.
Y vuelve a ser el tiempo el que goza de las propiedades curativas o eso creo.


* ¡Ay, este Benedetti!
¡Y yo escribiendo estas cosas tan tristes cuando el Sol luce afuera, regalándonos sus dulces rayos y su apacible luz en el invierno!
Es magnifico el libro, un compendio sabio de la vida.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Escapada en la sobremesa del día de Navidad

Acabo de comer con mi familia y en este rato tonto de recoger la mesa y preparar un té de navidad y los dulces, estaba sonando mi canción navideña favorita del CD que escucho cada año mientras montamos el árbol y he querido compartirlo con todos vosotros (me he escapado disimuladamente). Quiero hacerlo porque en este peculiar mundo Bloguer que descubrí este año he encontrado a gente maravillosa y aunque, desincronizados y no en tiempo real, me he comunicado con vosotros y me habéis aportado muchísimo.

FELIZ NAVIDAD

jueves, 22 de diciembre de 2011

Día desincronizado

Esta luz tan intensa, el vivo y limpio azul del cielo, este calor a destiempo justo cuando da comienzo el invierno,... me descolocan y convierten mi día en un día desincronizado, zigzagueante, en una laberinto imposible. Da igual que tome la derecha, da igual que tome la izquierda o que siga de frente. Vaya donde vaya, todo el día acabo tropezando con caminos cortados, sin salida o con salidas prohibidas temporalmente.
Por la mañana, apenas salgo de casa, siento que estoy ante una aparición. Por la acera de enfrente camina un niño de unos cinco años vestido de angelito en busca de su belén. Su traje es del mismo azul que viste hoy el cielo y sus alas son blancas y algodonosas, mullidas, tiernas.






Mi imaginación, sin detenerse a pedirme permiso, cruza decidida la calle y arrebata las alas al niño y son tan reales, tan preciosas, que me hacen volar a otro tiempo...
El pitido de un coche me sorprende con un pie en la carretera, al caer de repente desde lo alto, sobresaltada por su estruendo.
Sigo con mi guión preestablecido para la jornada cual actriz perfeccionista y entregada.
Hoy termino tarde en el trabajo y en lugar de comer un plato de caliente, me tomo un bocadillo de jamón con tomate acompañado de un zumo de naranja en una pequeña cafetería de la plaza de un pueblo. Me acompaña una compañera que con el paso del tiempo y a fuerza de compartir confidencias buenas y malas o más malas que buenas (las confidencias malas unen más, indiscutiblemente)  mutó a amiga. Ella se toma un triste cortado con sacarina.
En ello estamos cuando de pronto irrumpen en la cafetería dos personas, una de ellas desmayada y sostenida por la otra. La sienta en una silla y empieza a gritar "¿Qué te pasa?¿Qué te pasa?"
Nos acercamos rapidamente y nos ofrecemos a llamar al 112 pero vemos que el acompañante acaba de marcar en su teléfono movil. Le pregunto si ya está llamando él y responde que no y comienza a hablar con alguien relajadamente mientras su amiga permanece en la silla inconsciente. Nunca dejaré de sorprenderme.
Finalmente la desmauyada reacciona al ponerle el camarero un paño de agua fria sobre la frente.
Nos marchamos y yo me quedo con una sensación extraña al salir, cuando veo los veladores al sol, vacios, Terraza de verano en una plaza de invierno.
Al llegar esta tarde a casa, me tomé un té con dos onzas de chocolate negro y después paseé a mi perra que andaba desesperada por salir. La paseé deprisa porque tenía pensado ir a una clase de yoga.
Mi perra se entretuvo con unos chicos que estaban pescando y que habían dejado restos de comida a su alrededor. Jugamos al gato y al ratón al tratar de alcanzarla y atarle de nuevo la correa.
Me doy cuenta de que habré de correr mucho para llegar a tiempo. Decido arriesgarme. En el camino tengo la mala suerte de encontrarme deltante un autobus escolar que va a paso tortuga y se detiene en cada parada. Sé que si llego diez minutos tarde, encontraré la sala cerrada y que no podré reengancharme de ningun modo porque la profesora, al parecer, es sumamente estricta con ello.
Aparco de cualquier manera y corro hacia la puerta.
Cerrada a cal y canto.
Miro adentro a través del cristal de la puerta con una enorme envidia y desazón. La lentitud de los movimientos y la paz que se respira dentro contrasta con los latidos acelerados de mi corazón y mi respiración agitada.
Pienso: Si las cosas han venido así, iré al FNAC a comprar un libro que quiero regalar y "La tregua" de Benedetti que pienso autoregalarme.
Me relajo, me entretengo, disfruto, observo,... Hoy  el local tiene un aire diferente, se nota que la gente ha salido a comprar los regalos de Navidad. Después de hacer cola para pagar y una vez que los libros ya han sido metidos por la cajera en la bolsa, rezumando yo felicidad por todos los poros de mi cuerpo ante el subidón de adrenalina que experimento ante un libro a punto de leer, descubro que olvidé la cartera en casa. La chica me mira divertida mientras yo revuelvo el interior de mi bolso que parece un pozo de sorpresas. Nada.
Decido dar una vuelta, pues no tengo fuerzas de volver a mi casa a por la cartera y regresar.
La ciudad está imposible de gente.
Me voy a por el coche. Elijo la salida del parking que creo me viene mejor pero resulta que la calle a la que da está cerrada por obras. Me veo obligada a dar una vuelta impresionante para ir a parar a la otra punta de la ciudad, por la que nunca salgo. Un semáforo se pone en rojo. Levanto la vista desganada y le veo pasar.
Parece regresar de una comida de trabajo. Conversa con alguien con aire igualmente desganado, cansado.
Es extraño cuando obsevas a distancia a alguien a quien siempre tuviste cerca. Cuando le observas sin ser visto.